Partimos de la plaza de Valverde de la Sierra por la calle a
la izquierda de la fuente que pronto se convierte en pista que
seguimos. Tenemos la vista puesta allá arriba en el cordal de la
verdosa Rasa, al frente. Enseguida pasamos un puente sobre el Río
Grande donde un cruce a la derecha lleva por a la vega del mismo
(Ver
"Ruta
de las Cascadas" / Valverde-Cardaño).
Nosotros seguimos de frente por el valle del arroyo
Cireña, con sus
ricas praderías, dejando otra pista que sale a la
derecha hacia un pastizal. Por la loma de la izda va la ruta a
Barniedo que apenas vemos y detrás nuestro queda el Peñón de
Arbillos y el Orbillo.
Vemos también arriba el collado al que nos dirigimos y
hacemos un trazado visual de la ruta que seguiremos para ascender a
él:
primero por el reguero y después por la mancha despejada de
arbustos (pastizal).
Al final la pista se va cerrando y llegamos al acebal
a los 3,5 km. de Valverde. A la izquierda del mismo tenemos el
refugio. Recorremos y atravesamos el laberinto que forma el bosque
de acebos.
Sin acercarnos demasiado al roquedo de la derecha vamos
un poco más de frente para buscar una senda que sube entre piedras.
Aunque es un pequeño tramo, es un poco complicado por la vegetación,
por lo que es necesario encontrar sendas de ganado que nos meten ya
por el reguero para subir a cañón a la gran mancha del pastizal y
llegar a un manantial, reposo de las vacas. Aquí seguimos una trocha
muy marcada a la izquierda que nos lleva unos 100 m. entre el
escobal hasta lo que nosotros llamamos
el collado de la Rasa (1943 m), encontrándonos de repente con
unas vistas extraordinarias. Debajo de nosotros está la majada del
arroyo y valle
Maganaves, reclamo de los historiadores.
Iniciamos el ascenso por el cordal hacia la izquierda.
Parece fácil, pero se va a convertir en una ascensión bastante
técnica: Pronto nos encontramos con unos bloques rocosos que
habremos de evitar salvo que queramos hacer trepadas y destrepes. Lo
mejor es dejar estos roquedos a nuestra izquierda, bajando a una
pequeña pedrera para luego volver a subir a la panza de la cuerda
donde ya encontraremos algún hito que nos eleva por canchales y
algún paso donde tendremos que ayudarnos de las manos hasta llegar a
La Rasa (2088 m).
Las panorámicas son impresionantes. No nos cansaremos
de mirar y mirar... De esas veces que decimos que “se ve todo”. Bajo
nosotros, de Oeste a Este, tenemos Siero de la Reina, Boca de
Huérgano, Riaño con su pantano, Barniedo de la Reina, etc. Vemos
Picos de Europa (Peña Santa de Castilla, el Friero, La Bermeja,
etc.), Los Mampodres; El Yordas y la cuerda de Gilbo-Pintas, los
montes de Riaño y Sierra de Hormas, encabezados por el Pandián, etc.
Pero lo que más nos llama la atención es la espectacular imagen del
Espigüete precedido del Murcia y los Altos de Martín Vaquero.
Si seguimos la cresta llegamos a la siguiente cota
donde hay un gran mojón de piedras para apreciar desde ahí mejor las
vistas sobre Riaño.
Volvemos a bajar por donde vinimos al collado de la
Rasa. De él podemos seguir la cresta y llegar al Alto de los
Bildares con sus tres cumbres (2078, 2034 y 2015 m.) al
sur de los Puertos de Aguasalio (1982 m.).
En esta ocasión, del collado volvemos a bajar por donde
hemos venido con la vista puesta al SE, al Puerto de El Venero,
collada donde nos dirigimos, con pilón, aprisco y refugio. Tenemos
una zona de escobales, así es que seguimos los senderos de ganado o
bajamos todo lo que podamos por el claro hasta encontrarnos a media
ladera, de frente al Este, con el collado donde también nos
encontramos con una pista que luego tomaremos.
Del refugio queremos subir a la atalaya que tenemos a
nuestro lado, Peña
del Anís
(1821 m)
(Esta cumbre nos
recuerda algo a Peña Abismo -Suroeste
de Peña Labra, por parecer estar en
medio de todo...)
Partimos en dirección noroeste hacia un hombro
roquero que vemos para luego girar a la izquierda, donde nos
encontraremos un hito de piedras, sello de la cumbre. La subida no
tiene problema alguno. Podemos seguir la cresta para encontrarnos
con una escombrera al acabar la roca y aquí intentar coger el Camino
de la Serna que viene del pueblo a esta explotación. Sin embargo el
primer tramo se ha perdido por la vegetación y hace infructuoso el
avanzar. También podemos intentar ‘bajar la caliza’ hacia la pista
que vemos a nuestra izquierda.
La mejor opción que vemos nosotros es, de la cumbre del
Anís, volver a bajar otra vez al refugio del puerto y ahí
tomar la pista que sale a la derecha por el valle, bajando en
grandes zigzags por la Calar, primero en dirección a la
pirámide del Espigüete y luego hacia el Peñón de Arbillos en una
estrecha valleja entre las peñas
del
Anís y Peñas
Negras.
Acabamos en una pradera donde tenemos una caseta de
captación de agua y dos cuevas rejadas, paraje que los valverdinos
llaman la Fuente de Entre los Calares. De aquí parte una
pista hacia la derecha que nos lleva por un robledal a una
alta
torreta de madera de vigilancia de caza (o de aguardo). A partir de aquí la
pista baja por otra valleja a coger la que traíamos al principio de
la ruta, a la altura del puente donde se juntan el arroyo Cireña y
el río Grande, y a 700 m. de Valverde de la Sierra.
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